Cómo crear un Vision Board que realmente funcione paso a paso
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REVISTA SUPER DIVA · GUÍA PRÁCTICA
Cómo crear un Vision Board que realmente funcione
Un Vision Board puede ser precioso y no decir absolutamente nada sobre ti. La diferencia no está en cuántas imágenes pegues. Está en cómo construyes la visión que hay detrás.
Si alguna vez has hecho un tablero con muchísima ilusión y unos meses después has dejado de mirarlo, no eres la única.
Muchas veces empezamos escogiendo fotografías antes de haber decidido qué queremos realmente representar.
Por eso esta guía no empieza con revistas, tijeras o Pinterest.
Paso 1. Haz una fotografía de tu vida actual
Antes de decidir hacia dónde quieres ir, necesitas saber desde dónde estás empezando.
Observa tu vida sin dramatizarla y sin intentar cambiar todavía nada. Simplemente mírala.
Piensa en las áreas importantes de tu vida: relaciones, bienestar, trabajo o propósito, abundancia, crecimiento personal y experiencias.
Pregúntate qué funciona, qué te gustaría conservar y qué parte de tu realidad ya no quieres seguir repitiendo.
Termina esta frase: “Si mi vida siguiera exactamente igual durante los próximos tres años…” ¿qué me haría feliz y qué necesitaría cambiar?
Paso 2. Decide cómo quieres sentirte
Este paso cambia muchísimo la forma de crear un Vision Board.
En lugar de empezar pensando en objetos, empieza pensando en experiencias y emociones.
¿Quiero sentirme libre?
¿Segura?
¿En paz?
¿Deseada?
¿Próspera?
¿Creativa?
¿Orgullosa de mí?
Después podrás buscar imágenes que representen esas sensaciones.
Porque a veces creemos que queremos una cosa cuando, en realidad, queremos cómo pensamos que esa cosa nos hará sentir.
Paso 3. Construye tu visión antes de buscar imágenes
Imagina que ha pasado un tiempo y estás viviendo una versión de tu vida que se siente mucho más alineada contigo.
¿Dónde vives? ¿Cómo son tus mañanas? ¿Qué personas te rodean? ¿Cómo trabajas? ¿Qué haces con tu tiempo? ¿Cómo te relacionas contigo misma?
Escribe primero una pequeña descripción de esa vida. Cuanto más clara sea la historia, más fácil será después elegir imágenes que realmente tengan significado.
Paso 4. Elige imágenes por lo que representan
Ahora sí.
Pinterest, fotografías, revistas, palabras, colores, frases, dibujos, símbolos…
Pero esta vez hay una regla:
Una playa puede representar vacaciones. Pero también libertad. Descanso. Tiempo. Naturaleza. Una vida menos acelerada.
La misma fotografía puede tener significados completamente diferentes para dos personas.
Tu Vision Board funciona mejor cuando las imágenes hablan tu idioma.
Paso 5. No llenes tu tablero por llenarlo
Más imágenes no significan más manifestación.
Un tablero demasiado saturado puede hacer exactamente lo contrario: convertir tu visión en ruido.
Elige imágenes que produzcan una reacción en ti.
Deja espacio visual para poder observarlo con claridad.
Evita añadir deseos únicamente porque “quedan bien”.
Incluye también palabras, emociones o recordatorios de quién quieres ser.
Paso 6. Convierte cada sueño en una dirección
Aquí es donde un Vision Board deja de ser únicamente visualización.
Mira cada uno de tus grandes deseos y pregúntate: ¿qué parte de esto depende de mí?
Si quieres viajar más, quizá hay una cantidad que necesitas ahorrar. Si quieres cambiar de profesión, quizá necesitas formarte. Si quieres sentirte mejor, quizá existe un hábito que puedes empezar.
¿Cuál sería el movimiento más pequeño que puedo hacer durante los próximos siete días para acercarme a esta visión?
Paso 7. Ponlo donde forme parte de tu vida
No escondas tu Vision Board en una carpeta que nunca abres.
Debe estar presente. No para obsesionarte con él, sino para recordarte la dirección que elegiste.
Puede estar en tu dormitorio, despacho, fondo de pantalla, agenda o rincón personal.
Paso 8. Integra tu visión en tus decisiones
Esta es probablemente la parte más importante.
Tu Vision Board no debería existir únicamente cuando lo estás mirando.
Debería empezar a aparecer en las preguntas que te haces:
¿Esta decisión me acerca a la vida que quiero?
¿Estoy actuando desde la persona que quiero ser?
¿Qué estoy priorizando hoy?
¿Mi tiempo refleja aquello que digo que es importante para mí?
Y recuerda: puedes cambiar de opinión
Tu Vision Board no es un contrato.
No estás obligada a manifestar una imagen solamente porque la pegaste en enero.
La vida cambia. Tú cambias. Tu visión también puede hacerlo.
Revisar tu tablero, quitar algo o añadir una nueva dirección no significa que hayas fallado.
Significa que estás prestando atención.
Diseña.
Crea.
Integra.
Tu Vision Board está terminado. Ahora empieza lo importante.
No cuando encuentras la última fotografía.
No cuando pegas la última frase.
Empieza cuando al día siguiente vuelves a tu vida y eliges hacer algo diferente.
Aunque sea pequeño.
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No necesitas tener toda tu vida resuelta para crear una visión.
Solo necesitas empezar a decidir
hacia dónde quieres ir.